NASA mantiene para 2027 la prueba en órbita de SpaceX y Blue Origin
La misión Artemis III acoplará la cápsula Orion con los módulos lunares de ambas compañías en órbita terrestre; el alunizaje tripulado sigue previsto para 2028.

La NASA ratificó este viernes que lanzará a mediados de 2027 la misión Artemis III, un ensayo en órbita baja terrestre en el que la cápsula Orion, con cuatro astronautas a bordo, se acoplará con los módulos lunares de SpaceX y Blue Origin. El administrador de la agencia, Jared Isaacman, lo confirmó en una rueda de prensa en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde también sostuvo que Artemis IV, el primer alunizaje tripulado desde el programa Apolo, sigue previsto para 2028.
La misión durará unas dos semanas y exigirá tres lanzamientos en rápida sucesión desde Cabo Cañaveral. Orion se acoplará primero con el Blue Moon de Blue Origin, a unos 435 kilómetros de altura, y luego con la Starship de SpaceX, en una órbita algo más baja. La tripulación, integrada por los estadounidenses Randy Bresnik, Andre Douglas y Frank Rubio y el italiano Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Europea, entrará al módulo de Blue Origin, mientras que con Starship solo hará el acoplamiento. Jeremy Parsons, gerente del programa Artemis, la describió como «probablemente la campaña de lanzamientos más complicada que se haya emprendido».
El ensayo servirá además para definir cuál de las dos naves llevará astronautas a la Luna en Artemis IV, una decisión que la agencia mantendrá abierta el mayor tiempo posible. «Como fanático de los cohetes, va a ser bastante asombroso», dijo Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA.
Ambas compañías tienen tareas pendientes. SpaceX debe terminar el prototipo de Starship que volará en la misión, probar sus patas de aterrizaje y su esclusa, y hacer a comienzos de 2027 la primera transferencia de combustible entre dos naves en órbita; la NASA respaldó el cálculo de Elon Musk de que un alunizaje requerirá entre seis y ocho lanzamientos. Blue Origin, por su parte, necesita volver a poner en vuelo su cohete New Glenn, que explotó en mayo durante una prueba en tierra y destruyó su plataforma en Florida, y estrenar a comienzos del próximo año una versión de carga de su módulo, el Blue Moon Mark 1.
Isaacman defendió el ritmo acelerado frente a la carrera con China, que aspira a llevar astronautas a la Luna antes de 2030. «No nos engañaremos creyendo que más tiempo, más dinero y volar menos harán de alguna manera nuestro trabajo más seguro o más alcanzable», afirmó el administrador, que también anunció que los primeros astronautas en pisar la Luna usarán un traje más liviano y sencillo, diseñado por Axiom Space, que se probará el próximo año en la Estación Espacial Internacional.


