Nicaragua da el primer paso al mandato presidencial de siete años
La reforma también deja fuera de las elecciones a quienes sean señalados de sedición, traición a la patria o de pedir intervención militar extranjera.

La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó en primera legislatura una reforma constitucional que amplía el mandato presidencial de seis a siete años y que rige también para quienes ocupan el cargo en este momento.
El mismo texto añade causales de inhabilidad electoral: quedan fuera de los comicios quienes sean señalados de participar en la planificación o ejecución de un golpe de Estado, de traición a la patria o de solicitar intervención militar extranjera o bloqueos económicos.
La reforma todavía no entra en vigor. La legislación nicaragüense exige que las modificaciones constitucionales se aprueben en dos legislaturas distintas, y la segunda ratificación está prevista para comenzar el 18 de enero de 2027.
Es el segundo ajuste en dos años. En 2024 el periodo presidencial pasó de cinco a seis años y se elevó el papel de Rosario Murillo, de 75 años, que gobierna junto a Daniel Ortega desde 2017 con el título de copresidenta.
Ortega, de casi 81 años, asumió en enero de 2022 su cuarto mandato consecutivo tras unas elecciones ampliamente cuestionadas, y acumula casi dos décadas seguidas en el poder. Estados Unidos y varios países de la región rechazaron la reforma, y la Organización de Estados Americanos convocó una reunión de cancilleres para estudiar respuestas.


