Ordenan el arresto de la vicepresidenta de Filipinas
La acusan de amenazar de muerte al presidente Ferdinand Marcos Jr., a su esposa y a un exjefe de la Cámara. La fianza quedó en 1.900 dólares por cada uno de los tres cargos.

Un tribunal de Quezon City, cerca de Manila, ordenó este viernes el arresto de la vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, acusada de haber dispuesto el asesinato del presidente Ferdinand Marcos Jr. Los jueces rechazaron la petición de sus abogados de aplazar la decisión.
La acusación abarca tres amenazas: contra el mandatario, contra su esposa y contra Martin Romualdez, primo del presidente y entonces jefe de la Cámara de Representantes. La fianza quedó fijada en 1.900 dólares por cada uno de los tres cargos de amenaza grave que le fueron formulados el mes pasado, y las autoridades esperan que la pague pronto, de modo que su detención es improbable en lo inmediato.
El origen del caso está en noviembre de 2024, cuando Duterte afirmó públicamente que había contratado a un sicario para matar a Marcos, a su esposa y a Romualdez si ella misma era asesinada, y advirtió que no se trataba de una broma. Después sostuvo que no amenazaba al presidente sino que expresaba temor por su propia seguridad. Sus declaraciones desataron una investigación penal y un debate sobre seguridad nacional.
Las mismas palabras sostienen el juicio político que el Senado le adelanta desde hace nueve semanas, junto con acusaciones de corrupción y enriquecimiento sin explicación por su paso por la vicepresidencia y, antes, por el Ministerio de Educación. Un fallo condenatorio allí la sacaría del cargo; la condena penal, en cambio, acarrea como máximo seis meses de cárcel.
El costo mayor es político. Duterte niega los cargos y su abogado, Paul Lawrence Lim, afirmó que no tiene intención de evadir la ley y que agotará todos los recursos legales, pero una condena descarrilaría su aspiración de llegar a la presidencia en 2028, cuando termine el mandato de seis años de Marcos.
Ambos llegaron juntos al poder en 2022 como fórmula presidencial antes de que la alianza se rompiera en hostilidad abierta. Su padre, el expresidente Rodrigo Duterte, está bajo custodia de la Corte Penal Internacional en La Haya, a la espera de juicio por la campaña antidrogas que dirigió y que se calcula costó decenas de miles de vidas.


