Rebeldes de Tigray abandonan Mekelle ante el avance del Gobierno etíope
Fuerzas progubernamentales retomaron el aeropuerto de la capital de Tigray, mientras combatientes y dirigentes del TPLF salen de la ciudad. Los vecinos temen saqueos por la ausencia de autoridades.

Los combatientes y dirigentes del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF) comenzaron este sábado a abandonar Mekelle, la capital de esa región del norte de Etiopía, ante el avance de las fuerzas leales al Gobierno del primer ministro Abiy Ahmed. La retirada llega después de que una milicia progubernamental asegurara haber tomado el control total del aeropuerto Alula Aba Nega, a unos 10 kilómetros de la ciudad.
Ese aeródromo era uno de los tres que los rebeldes ocuparon el 23 de septiembre, cuando estallaron los combates que rompieron el Acuerdo de Pretoria, firmado en noviembre de 2022 para cerrar la guerra civil. Desde entonces, los enfrentamientos se extendieron a las regiones de Amhara y Afar, y la Fuerza de Paz de Tigray, aliada del Gobierno, tomó Alamata, un centro de abastecimiento en el sur de la región que abría el camino hacia Mekelle.
Con la salida de los rebeldes, las oficinas públicas y las estaciones de policía de la ciudad quedaron sin vigilancia, y los habitantes temen una ola de saqueos y desorden. Ni el TPLF ni el Gobierno se han pronunciado sobre los últimos movimientos, en una región con restricciones al acceso de la prensa y cortes de comunicaciones.
«Me preocupa que los bienes públicos y del Gobierno queden expuestos a saqueos porque no hay fuerzas de seguridad en la ciudad.»
Al menos 52 civiles han muerto en los combates en el norte del país. El conflicto también ha escalado en lo diplomático: Etiopía expulsó a diez diplomáticos eritreos y cerró su embajada en Asmara, y Eritrea, a la que Adís Abeba acusa de respaldar a los rebeldes, anunció que romperá todos sus lazos diplomáticos con su vecino.


