Reino Unido libera bajo fianza a los detenidos junto a RAF Fairford
Los cinco británicos arrestados cerca de la base que usa EE. UU. contra Irán quedaron libres bajo fianza. Marco Rubio afirmó que el caso «claramente involucra la mano de un actor extranjero» y Trump se dijo «sorprendido».

La Policía británica dejó en libertad bajo fianza a los cinco hombres detenidos el domingo junto a RAF Fairford, la base del suroeste de Inglaterra desde la que despegan bombarderos estadounidenses B-1 y B-52 en la guerra contra Irán. Los cinco, británicos de Londres de unos 20 años, fueron arrestados por presuntos delitos con explosivos y por preparar un acto terrorista, pero no se les ha imputado ningún cargo.
Laurence Taylor, jefe de la Policía Antiterrorista del Reino Unido, explicó que los sospechosos quedan sometidos a condiciones estrictas y que «siguen absolutamente bajo investigación». Entre las hipótesis está que hayan actuado como intermediarios de un Estado extranjero, «a sabiendas o sin saberlo»; los investigadores estudian un posible vínculo con Irán, con Rusia o con grupos armados no estatales. Según la prensa británica, en las tres furgonetas examinadas con apoyo militar no se hallaron explosivos viables.
La liberación llegó mientras Washington elevaba el tono. En una entrevista televisiva el lunes en la noche, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que el caso «claramente involucra la mano de un actor extranjero», aunque no nombró a ningún país y elogió la cooperación de las autoridades británicas, cuya respuesta calificó de «apropiada».
«Me sorprende que los hayan liberado. Yo no lo habría hecho.»
Trump, que ya había dicho que los sospechosos estaban «bajo vigilancia» desde hacía tiempo gracias a la cooperación entre ambos países, afirmó que él habría pedido negarles la fianza, aunque insistió en que los británicos «han sido muy buenos» y trabajan «muy de cerca» con Estados Unidos. La Embajada de Irán en Londres, por su parte, rechazó «categóricamente» las que llamó especulaciones «infundadas y malintencionadas» sobre su participación.
El primer ministro británico, Andy Burnham, presidió el lunes el comité de emergencias Cobra, y los vecinos de 85 viviendas de la aldea de Whelford, evacuados durante la inspección de los vehículos, pudieron volver a sus casas esa misma tarde. La investigación sigue abierta, sin cargos y con varias líneas de indagación sobre quién pudo estar detrás del episodio.


