El Cairo condena a muerte a la presentadora Sarah Khalifa
La sentencia por una red de drogas sintéticas alcanza a doce acusados, entre ellos su hermano. La defensa anunció que apelará ante una instancia superior.

Un tribunal de El Cairo condenó el sábado a muerte a la presentadora egipcia Sarah Khalifa y a otros once acusados por financiar y coordinar una red de fabricación y tráfico de drogas sintéticas. En el mismo fallo, nueve procesados recibieron cadena perpetua y siete fueron absueltos; los condenados a muerte deberán pagar además una multa de 500.000 libras egipcias.
Khalifa, de 39 años, conducía el programa sobre crimen y seguridad Misión Imposible en el canal privado Al-Mehwar y es propietaria de una clínica de cosmética y de una empresa de organización de eventos. Entre los sentenciados a muerte está su hermano, Mohamed, por fabricar y probar las sustancias.
Antes de dictar la pena, el tribunal remitió el caso al gran muftí de Egipto, un trámite obligatorio y de carácter consultivo antes de imponer la pena capital. Su defensa anunció que apelará: una corte criminal superior puede revisar las pruebas y el papel de cada acusado y confirmar, reducir o anular las condenas, y después queda la vía del Tribunal de Casación.
La investigación arrancó en abril de 2025, cuando las autoridades antinarcóticos dijeron haber destapado una red que importaba materias primas para fabricar drogas sintéticas. Los primeros allanamientos en dos apartamentos de El Cairo dejaron unos 200 kilos de droga, insumos y equipos, y al ampliarse el expediente lo incautado superó los 750 kilos.
La fiscalía sostuvo que Khalifa financió parte de la operación, viajó al exterior para reunirse con los cabecillas y sirvió de enlace con los miembros dentro de Egipto. El caso contra 28 procesados se apoyó en veinte testigos y en pruebas digitales, entre ellas mensajes recuperados de su teléfono y un peritaje de escritura sobre un cuaderno con nombres y cifras. Ella negó toda participación.
Lo que la prensa egipcia describió al principio como hachís sintético resultó, según los peritajes presentados en el juicio, ser cannabinoides sintéticos, sustancias de laboratorio más potentes e impredecibles que pueden causar psicosis, convulsiones y fallas cardíacas o renales. El comité técnico concluyó que quedaban cubiertas por la ley egipcia pese a no estar listadas expresamente, y el tribunal aceptó ese criterio.
El mismo sábado, otro tribunal de la capital le impuso tres años de cárcel por agresión, en un caso abierto tras hallarse en su teléfono un video en el que un joven identificado como su conductor aparece desnudado y golpeado dentro de su casa. Egipto dictó 492 condenas a muerte en 2025 y ejecutó a 23 personas ese año.


