Dos ganaderos son secuestrados en el Cesar en menos de 24 horas
Julio Morón Pérez fue interceptado al llegar a su finca en Manaure; su camioneta apareció abandonada en el portón. En Tamalameque, hombres armados se llevaron a un comerciante que ya habría sido retenido dos veces.

Las autoridades del Cesar investigan dos secuestros ocurridos en menos de un día en zonas rurales de Manaure y Tamalameque. El primero es el del ganadero Julio Morón Pérez, esposo de Andrea Ovalle, exalcaldesa del municipio de La Paz.
Morón Pérez fue retenido la tarde del martes cuando llegaba a su finca Veracruz, en el sector Casa Blanca de Manaure. La camioneta en la que se movilizaba apareció abandonada casi en el portón del predio, con las ventanas abajo y sus pertenencias adentro. Trabajadores encontraron después su teléfono celular; todo quedó en poder de las autoridades.
«El vehículo se encontró prácticamente en la puerta del portón de la finca.»
Mientras se establecía qué había ocurrido con él, se conoció el segundo caso: en el corregimiento Pasa Corriendo, área rural de Tamalameque, un grupo de hombres armados sacó por la fuerza de su vivienda al comerciante y ganadero Rodríguez y se lo llevó con rumbo desconocido. Sería la tercera vez que lo secuestran.
El secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, indicó que la investigación está a cargo del Gaula, la Policía del departamento y el Ejército, y que los dos casos se revisan en el Puesto de Mando Unificado que opera de manera permanente en el departamento. Este miércoles por la mañana se realizó un consejo de seguridad en Manaure.
Hasta ahora no hay pistas públicas sobre los responsables, ninguna exigencia económica conocida a las familias ni elementos que permitan establecer si los dos hechos están relacionados. La Federación Colombiana de Ganaderos pidió la liberación de ambos y reclamó actuación a la Policía, el Gaula, las Fuerzas Militares, el Ministerio de Defensa y la Gobernación del Cesar.
El departamento tiene cerca de 22.000 ganaderos, un gremio que señala el secuestro como uno de los delitos que más golpea su actividad. El presidente del Comité Agropecuario del Cesar, Joaquín Tomás Ovalle, ubicó la mayor preocupación en el sur del departamento, aunque los nuevos casos alarmaron también a los productores del norte.


