Senado aprueba la Ley de Sometimiento y el proyecto pasa a la Cámara
La plenaria dio el visto bueno al articulado completo con 57 votos a favor y 24 en contra. La Cámara tiene hasta la medianoche del miércoles para votarlo.

La plenaria del Senado aprobó en la tarde de este martes la Ley de Sometimiento del gobierno de Abelardo de la Espriella, con 57 votos a favor y 24 en contra. Con ese resultado concluye el trámite del proyecto en esa corporación y la iniciativa pasa a la plenaria de la Cámara de Representantes, que debe votarla antes de la medianoche del miércoles 4 de noviembre, cuando vence la Ley de Orden Público de 1997.
El texto crea una ruta judicial para que los integrantes de estructuras criminales se entreguen a la justicia ordinaria sin negociación política. Los cabecillas podrán obtener rebajas de hasta 30 % de la pena y los demás integrantes, de hasta 50 %; los jefes no podrán recibir condenas inferiores a diez años y nadie podrá esperar más de seis para acceder a la libertad condicional. El proyecto tampoco suspende de manera automática las órdenes de captura ni las extradiciones.
A cambio de esos beneficios, quienes se acojan deberán entregar la totalidad de sus armas, un inventario completo de bienes, colaborar con la verdad y reparar a las víctimas. Los condenados por reclutamiento de menores quedan por fuera. Durante la discusión, los senadores eliminaron el artículo 25, que daba al Ministerio del Interior facultades extraordinarias para contratar con recursos del Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Fonsecon).
«No se va a devolver dinero, tienen que entregar el inventario absoluto de bienes.»
Cancino calificó la jornada como «un debate muy estructurado y propositivo», y el ponente Hernán Cadavid, del Centro Democrático, sostuvo que «hoy el Senado cumple con un nuevo enfoque en seguridad». La senadora Nadia Blel advirtió durante la sesión que «someterse a la justicia no puede convertirse en sinónimo de impunidad». La ley tendría una vigencia de cuatro años, y no de diez como se planteó en el borrador inicial.
El proyecto desmonta el esquema de la «paz total» del gobierno anterior, durante el cual los grupos armados pasaron de 15.120 a 28.802 integrantes entre diciembre de 2022 y julio de 2026. En la Cámara, que ya aprobó la ponencia positiva, comenzó la votación del articulado; si los textos de ambas corporaciones difieren, deberán conciliarse antes de que el proyecto llegue a sanción presidencial.


