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sábado, 17 de octubre de 2026

Colombia14 de septiembre de 2026Actualizado el 15 de septiembre a las 11:57 a. m.

Otro sismo de 4,9 sacude Istmina una hora después del primero

Se registró a las 4:13 p. m. del lunes, a 47 kilómetros de profundidad, después del de 4,9 de las 3:02 p. m. y antes del de 4,5 de las 5:39 p. m. El Servicio Geológico lo atribuye a un enjambre sísmico.

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Escombros de una vivienda derrumbada por el terremoto del 10 de agosto en Istmina, junto a un río, en una fotografía de archivo
Foto: Archivo · Semana

Un sismo de magnitud 4,9 se registró a las 4:13 p. m. de este lunes 14 de septiembre con epicentro en Istmina, en el Chocó, a 21 kilómetros de Sipí y a 47 kilómetros de profundidad. Llegó poco más de una hora después del primero de la tarde, también de 4,9, que ocurrió a las 3:02 p. m. a 39 kilómetros de profundidad y al que siguieron en seis minutos otros dos, de 4,1 y 4,4. A las 5:39 p. m. la seguidilla sumó uno más, de magnitud 4,5 y 49 kilómetros de profundidad, en el mismo lugar.

Boletín del Servicio Geológico Colombiano sobre el sismo de las 4:13 p. m. en Istmina, con el mapa del epicentro.

El Servicio Geológico Colombiano recibió 524 reportes de personas que sintieron el de las 4:13 p. m., y con corte a las 4:30 p. m. el conteo de toda la secuencia superaba los 2.000, sobre todo desde el Valle del Cauca, Risaralda, el Chocó, Antioquia y el Tolima. La entidad le estimó una intensidad máxima de IV, la de un movimiento que se nota con claridad dentro de las casas y hace vibrar ventanas y objetos.

A 47 kilómetros bajo tierra, el sismo nació a una profundidad intermedia. Los más destructivos son los superficiales, que ocurren a pocos kilómetros y descargan casi toda su energía sobre el lugar; los profundos, como las réplicas del terremoto de agosto, llegan debilitados. Uno como el de las 4:13 p. m. se siente con fuerza en un área amplia, pero a esa magnitud los daños suelen limitarse a construcciones ya debilitadas.

Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional, explicó que los sismos de este lunes hacen parte del enjambre sísmico que la entidad identificó y reportó hace dos semanas. «Como lo comunicamos hace dos semanas, a partir del 10 de agosto, cuando ocurrió el terremoto de magnitud 7,4, desde la Red Sismológica Nacional hemos encontrado una secuencia sísmica», dijo. En ella se distinguen dos grupos: las réplicas de aquel terremoto, a entre 70 y 120 kilómetros de profundidad, y el enjambre, «una numerosa secuencia de sismos concentrados en una región durante un periodo de tiempo sin que se asocie a uno principal y sus réplicas».

Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional, explica en video los sismos de más de 4 registrados en Istmina durante la tarde.

La diferencia pesa sobre lo que puede venir. En una secuencia de réplicas los movimientos van perdiendo fuerza a partir del principal; en un enjambre no hay un sismo mayor del que se descienda, y la entidad advirtió que estos episodios pueden durar días, semanas o meses antes de apagarse. Este martes por la mañana, Mónica Arcila, directora de Geoamenazas del Servicio Geológico, lo ilustró con los dos de 4,9 del lunes: el terremoto de agosto, ocurrido a más de 100 kilómetros de profundidad, alteró las rocas que tenía encima, la sismicidad «se trasladó a la placa superior» y ahí las magnitudes se mantienen importantes durante toda la secuencia. Sobre si la seguidilla anuncia un terremoto mayor, fue prudente: «No tenemos información ni evidencias para decir que podemos estar ante la inminencia de un evento de mayor magnitud, pero pues tampoco tenemos ningún elemento para descartarlo».

La actividad, de hecho, siguió por la noche y la madrugada: el catálogo registró en Istmina sismos de 3,2 a las 7:09 p. m., de 3,0 a las 10:45 p. m., de 3,3 a las 11:18 p. m. —del que la entidad recibió 36 reportes de personas que lo sintieron— y de 3,2 a las 12:02 a. m. del martes, y a las 3:18 a. m. uno de 3,4, el más fuerte de la madrugada, del que recibió 13 reportes. Ya de mañana, a las 9:16 a. m., se registró otro de 2,7, y a las 10:50 a. m. uno de 3,8 a 43 kilómetros de profundidad, el más fuerte desde la tarde del lunes, del que la entidad recibió tres reportes de personas que lo sintieron. El recuento puede crecer a medida que los analistas revisan los registros, y la entidad recordó que la ocurrencia de varios sismos no permite, por sí sola, predecir cómo continuará la actividad.

El de las 4:13 p. m. no causó daños conocidos. Tras la primera seguidilla, el alcalde de Istmina, Jaison Mosquera Sánchez, había informado que una edificación muy afectada por el terremoto del 10 de agosto —que según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres dejó 331 muertos y 4.505 heridos— terminó de caerse, y que no había personas heridas. En Cali, la Alcaldía descartó emergencias después de las evacuaciones preventivas de la tarde, y el martes la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, confirmó que los movimientos no dejaron pérdidas humanas.

Lo que sí deja la seguidilla es miedo. La gobernadora advirtió que afecta «la salud mental de la población que no logra terminar de superar la situación porque se sigue repitiendo», y el alcalde contó que la gente está «muy paniqueada» y que, después de los temblores del lunes, el municipio no había recibido «ninguna pregunta, ningún llamado, ninguna atención de alguna autoridad nacional». A un mes del terremoto, Istmina sigue esperando el banco de materiales y la maquinaria para remover escombros que el Gobierno nacional prometió a los alcaldes de la región.

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