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jueves, 22 de octubre de 2026

Mundo22 de octubre de 2026Actualizado el 22 de octubre a las 10:46 a. m.

Un sismo de 7,0 a las 9:33 a. m. sacude el norte del Tíbet

El epicentro quedó en Baqên, una zona de pastores a casi 4.900 metros de altura, a 18 kilómetros de profundidad. Ya hubo una réplica de 5,2 y aún no hay balance de víctimas.

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Vista de la ciudad de Nagqu, en la meseta tibetana, a unos 4.500 metros de altura, en una fotografía de archivo de 2017
Foto: Baycrest · Wikimedia Commons

Un sismo de magnitud 7,0 se registró a las 9:33 a. m. de este jueves 22 de octubre, hora de Colombia —las 10:33 p. m. en el Tíbet—, en el norte de esa región autónoma de China. La medición es del Servicio Geológico de Estados Unidos, que tras la revisión de un analista mantuvo la magnitud en 7,0 y ubicó el epicentro a 191 kilómetros al este-noreste de la ciudad de Nagqu y a 18 kilómetros de profundidad.

Ese punto cae en el condado de Baqên, uno de los que forman la prefectura de Nagqu, según los reportes de las autoridades chinas. Es una zona de la meseta tibetana a casi 4.900 metros de altura, con aldeas pequeñas y dispersas dedicadas sobre todo al pastoreo: en todo el condado viven unas 56.000 personas, y a menos de 20 kilómetros del epicentro están los municipios de Gangqie y Maru. El temblor ocurrió de noche, cuando buena parte de sus habitantes estaba en casa. Al estar tierra adentro, no hay alerta de tsunami.

La profundidad es el dato que decide cuánto daño hace un sismo, y aquí juega en contra. Un movimiento que nace a 18 kilómetros bajo tierra llega a la superficie con casi toda su fuerza; si hubiera ocurrido a cien o más kilómetros de hondura, habría repartido buena parte de esa energía en el camino. Por eso la estimación del propio servicio geológico prevé una sacudida severa cerca del epicentro.

Con ese cálculo, el servicio emitió una alerta naranja por pérdidas económicas: considera probables daños importantes y extendidos, de los que en otros terremotos han exigido una respuesta regional o nacional. Para las víctimas su alerta es amarilla, la de algunos muertos o heridos posibles. Pesa el tipo de casa: buena parte de la población de la zona vive en construcciones de adobe y de ladrillo sin refuerzo pegado con barro, las más frágiles ante una sacudida así.

Son estimaciones, no un balance. Las autoridades chinas no han dado cifras de víctimas ni de daños, y los primeros reportes de la prensa china dicen que la situación en las aldeas está por evaluarse. Mientras tanto, la tierra no se ha quedado quieta: a las 10:12 a. m., hora de Colombia —las 11:12 p. m. en el Tíbet—, una réplica de magnitud 5,2 sacudió la misma zona, a menos de 20 kilómetros del primer epicentro y a 10 kilómetros de profundidad. Es el tipo de movimiento que puede terminar de tumbar paredes que el primero dejó agrietadas.

El Tíbet es una de las regiones con más actividad sísmica de China: en enero de 2025, un sismo de magnitud 7,1 en el condado de Dingri, al sur de la región, dejó 126 muertos.

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