Un tribunal suspende los convenios del nuevo modelo de pasaportes
El Tribunal Administrativo de Cundinamarca frenó de forma provisional los acuerdos con la Imprenta Nacional y la Casa de la Moneda de Portugal. Las entidades tienen 20 días para explicar en qué estado está la operación.

El Tribunal Administrativo de Cundinamarca suspendió de forma provisional los convenios 001 de 2025 y 005 de 2026, los dos acuerdos que sostienen el nuevo modelo de expedición de pasaportes a cargo de la Cancillería, la Imprenta Nacional y la Casa de la Moneda de Portugal. La medida cautelar responde a una acción popular presentada por el abogado Nicolás Dupont Bernal y cobija además los contratos que se deriven de esos dos.
Para ordenarla, los magistrados enumeraron lo que hallaron en el expediente: una sucesión de cronogramas incumplidos, informes institucionales contradictorios entre sí, ausencia de soportes verificables sobre infraestructura, personal y avance de la operación, y falta de acreditación de los requisitos presupuestales. Ese conjunto, escribieron, evidencia «una planeación improvisada cuyo estado real de ejecución no puede tenerse por establecido».
Lo que preocupa al tribunal de esa opacidad es su efecto sobre el servicio: la demora en entregar información «compromete la continuidad del suministro de libretas de pasaportes y expone a los usuarios a una eventual paralización». Por eso la misma providencia obliga a las entidades a garantizar que la expedición siga funcionando de forma continua, regular e ininterrumpida mientras dure la suspensión.
Para levantarla, la Cancillería, el Fondo Rotatorio, la Imprenta Nacional y la Casa de la Moneda de Portugal tienen veinte días para entregar un informe detallado. Deben decir qué se ha hecho, en qué centros se producen las libretas, cuántas hay disponibles dentro y fuera del país, qué contratistas y terceros intervienen, qué tareas ejecuta directamente la empresa portuguesa y qué tan seguros son los lugares donde el documento se personaliza. La medida no tiene fecha de vencimiento: dura hasta que todo eso se acredite de forma suficiente, objetiva y verificable.
Con el auto ya en firme, el canciller Omar Bula salió a pedir calma y a desaconsejar las visitas apresuradas a los consulados. «No se va a interrumpir la emisión de pasaportes, la ciudadanía debe estar tranquila, y la prioridad es obviamente esa continuidad para que los ciudadanos colombianos no se vean afectados en este proceso», dijo, y anunció medidas adicionales para las horas siguientes.
La respuesta queda repartida entre Bula y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, que quedó al frente de la Imprenta Nacional tras la renuncia de su gerente, Viviana León, el 25 de agosto. En el Gobierno se evalúa si la situación amerita acudir a una urgencia manifiesta, figura que abriría la puerta a devolverle la producción a Thomas Greg and Sons, la firma que la tuvo durante más de veinte años.
León, ya fuera del cargo, sostiene que ese regreso no es viable en el corto plazo. «En este momento Thomas Greg no podría asumirlo, y lo digo con total autoridad para decirlo», afirmó, y explicó que los impresos de seguridad exigen mucho tiempo de preparación. Mientras se decide la ruta, el Ejecutivo dice contar con una reserva de libretas suficiente para seguir expidiendo el documento.


