Trump ofrece ayuda a Rusia por un posible caso de peste en Siberia
Rusia niega que la técnica de laboratorio muerta en Irkutsk tuviera peste neumónica, pero mantiene hospitales en cuarentena y a cerca de 200 personas bajo observación.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, dijo este lunes que su país está dispuesto a ayudar a Rusia ante la sospecha de un caso de peste neumónica en la región siberiana de Irkutsk, donde murió una técnica de laboratorio de 28 años. Trump precisó que aún no ha hablado del tema con Vladimir Putin.
«Lo estamos mirando con mucha atención. Acabamos de enterarnos.»
La fallecida, Daria Shipilova, trabajaba en el Instituto Antipeste de Irkutsk. El 25 de septiembre se le habría roto un tubo de ensayo con el patógeno; ingresó al hospital el 29 con una neumonía grave y murió en la noche del 1 al 2 de octubre. Moscú, sin embargo, niega el diagnóstico: el gobernador Ígor Kobzev atribuyó la muerte a una neumonía de origen indeterminado, y el ente sanitario Rospotrebnadzor aseguró que en sus muestras no aparecieron microorganismos ligados a su trabajo ni hubo accidentes en el instituto.
Pese a esa versión, las medidas siguen en pie. Cerca de 200 contactos están bajo observación médica, más de 60 empleados del instituto permanecen aislados en el edificio desde el viernes y varios hospitales de Irkutsk y de la vecina Shélejov están en cuarentena. El Kremlin, por boca de Dmitri Peskov, pidió atenerse a las cifras oficiales y no a los rumores.
En Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que la situación no es motivo de alarma, aunque sí de vigilancia, y la Organización Mundial de la Salud estimó bajo el riesgo para la población general. La peste neumónica, causada por la bacteria Yersinia pestis, se transmite por gotículas en el aire y se trata con antibióticos, pero sin atención oportuna puede matar en uno a seis días.


