Un aguacero deja a la intemperie los albergues de Pereira
El albergue del parque Olaya Herrera no tenía plásticos suficientes cuando cayó la lluvia del domingo. La Alcaldía pide colchonetas y carpas, y admite que todavía no hay censo de quienes duermen en refugios improvisados.

El aguacero que cayó la noche del domingo sobre Pereira empeoró las condiciones de las familias que perdieron su casa en el terremoto del 10 de agosto. En el parque Olaya Herrera, uno de los puntos donde se levantaron alojamientos temporales, no había plásticos suficientes para cubrir a todos y las familias quedaron expuestas.
La Alcaldía pidió públicamente colchonetas y carpas de camping, y reconoció que aún hay personas afectadas por el sismo que no tienen dónde dormir.
Con corte al 16 de agosto, más de 1.300 personas y sus mascotas reciben atención en los alojamientos habilitados por el municipio. El desglose:
- 743 adultos y 97 adultos mayores
- 319 jóvenes y 120 niños
- 43 personas con discapacidad
- 8 mujeres embarazadas y 5 madres lactantes
A esa cuenta se le escapa una parte del problema: no existe todavía un censo oficial de los damnificados que se refugiaron por su cuenta en carpas y estructuras improvisadas, que son quienes quedaron peor parados con la lluvia.
Las lluvias también provocaron inundaciones y nuevas emergencias en Buenaventura, en el Chocó y en otras zonas ya golpeadas por el sismo, donde el terreno removido y las estructuras debilitadas aguantan mucho menos que antes. Ocho días después del terremoto, la fase crítica en el Eje Cafetero sigue midiéndose en carpas.
Mientras los albergues se mojaban, equipos técnicos de otras regiones seguían evaluando qué quedó en pie. La comisión de Bello, en Antioquia —integrada por personal de Edunorte, el cuerpo de bomberos y la Alcaldía—, terminó este martes las visitas que le fueron asignadas en Pereira, con inspecciones a clínicas y centros de salud afectados por el sismo.
La Alcaldía de Bello informó del cierre de las inspecciones desde su cuenta oficial.
De esas evaluaciones depende algo inmediato: cuáles de los servicios de salud del área pueden volver a atender y cuáles siguen inhabilitados.


