Doce mil casas destruidas y la obra empezó a caer
El Ministerio de Vivienda cuenta 12.000 viviendas destruidas y 75.000 averiadas. En el Valle, donde más se necesita construir, la iniciación de obra ya venía cayendo un 32%.

El Ministerio de Vivienda cuenta más de 12.000 viviendas destruidas por el terremoto, más de 75.000 averiadas y más de 170 edificios colapsados. En las cinco capitales en alerta roja —Cali, Armenia, Manizales, Pereira y Quibdó— Asocapitales suma 3.010 viviendas colapsadas y 42.208 averiadas, estas últimas todavía en verificación.
Camacol contabiliza 8.023 iniciaciones de vivienda nueva en el Eje Cafetero y el Valle, pero esa cifra no es capacidad de reconstrucción: es la obra que ya estaba en marcha, y venía cayendo.
- Valle del Cauca: 4.891 unidades, un 32% menos que el año anterior
- Risaralda: 1.551 unidades, un 17% menos
- Quindío: 686 unidades, un 8,7% menos
- Caldas: 895 unidades, un 30% más
El departamento donde más casas se cayeron es también donde la construcción se contraía más rápido. Reconstruir no consiste solo en poner dinero: exige que existan constructoras trabajando, cuadrillas contratadas y materiales llegando, y ese aparato llevaba meses encogiendo justo ahí.
Los catorce albergues abiertos en las cinco capitales alojan a 2.013 personas: 1.300 en Pereira, 195 en Manizales, 192 en Cali, 191 en Quibdó y 135 en Armenia.
La distancia entre esas dos cifras —doce mil viviendas destruidas y dos mil personas en albergues— dice dónde está durmiendo casi todo el mundo: en casa de un familiar, arrendando por su cuenta o a la intemperie. El albergue es la punta visible.
Las soluciones habitacionales están proyectadas para 2027 y 2028, y la Presidencia estima los daños totales en 30 billones de pesos. Eso deja un intervalo largo entre el subsidio de arriendo, que es lo que hay ahora, y la casa nueva, que es lo que se promete: quien perdió su vivienda el 10 de agosto va a pasar al menos un año largo en una solución provisional.


