Saltar al contenido
NoticiasVeta

sábado, 17 de octubre de 2026

Economía21 de agosto de 2026Actualizado el 22 de agosto a las 06:55 a. m.

Doce mil casas destruidas y la obra empezó a caer

El Ministerio de Vivienda cuenta 12.000 viviendas destruidas y 75.000 averiadas. En el Valle, donde más se necesita construir, la iniciación de obra ya venía cayendo un 32%.

CompartirWhatsAppXFacebook
Viviendas afectadas por el terremoto en el occidente colombiano
Foto: El Tiempo

El Ministerio de Vivienda cuenta más de 12.000 viviendas destruidas por el terremoto, más de 75.000 averiadas y más de 170 edificios colapsados. En las cinco capitales en alerta roja —Cali, Armenia, Manizales, Pereira y Quibdó— Asocapitales suma 3.010 viviendas colapsadas y 42.208 averiadas, estas últimas todavía en verificación.

Camacol contabiliza 8.023 iniciaciones de vivienda nueva en el Eje Cafetero y el Valle, pero esa cifra no es capacidad de reconstrucción: es la obra que ya estaba en marcha, y venía cayendo.

  • Valle del Cauca: 4.891 unidades, un 32% menos que el año anterior
  • Risaralda: 1.551 unidades, un 17% menos
  • Quindío: 686 unidades, un 8,7% menos
  • Caldas: 895 unidades, un 30% más

El departamento donde más casas se cayeron es también donde la construcción se contraía más rápido. Reconstruir no consiste solo en poner dinero: exige que existan constructoras trabajando, cuadrillas contratadas y materiales llegando, y ese aparato llevaba meses encogiendo justo ahí.

Los catorce albergues abiertos en las cinco capitales alojan a 2.013 personas: 1.300 en Pereira, 195 en Manizales, 192 en Cali, 191 en Quibdó y 135 en Armenia.

La distancia entre esas dos cifras —doce mil viviendas destruidas y dos mil personas en albergues— dice dónde está durmiendo casi todo el mundo: en casa de un familiar, arrendando por su cuenta o a la intemperie. El albergue es la punta visible.

Las soluciones habitacionales están proyectadas para 2027 y 2028, y la Presidencia estima los daños totales en 30 billones de pesos. Eso deja un intervalo largo entre el subsidio de arriendo, que es lo que hay ahora, y la casa nueva, que es lo que se promete: quien perdió su vivienda el 10 de agosto va a pasar al menos un año largo en una solución provisional.

Relacionadas