Ataque con drones ucranianos en Vorónezh deja dos muertos y 17 heridos
Restos de un dron derribado cayeron sobre un tren de cercanías en la ciudad rusa. El ataque llega cuando Kiev y Moscú se preparan para volver a negociar en noviembre.

Un ataque con drones ucranianos sobre la ciudad rusa de Vorónezh dejó dos muertos y 17 heridos, entre ellos un menor de edad, entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes, según el gobernador regional, Alexandr Gúsev, que calificó la ofensiva de «ataque terrorista».
La mayoría de los heridos, dos de ellos en estado grave, viajaban en un tren de cercanías en las afueras de la ciudad cuando le cayeron encima restos de un dron derribado. Gúsev aseguró que las defensas antiaéreas destruyeron 113 aparatos sobre la región, más de 70 de ellos sobre la capital regional, y reportó incendios en varias empresas, un centro empresarial, un edificio de viviendas y un estadio escolar, además de daños en fachadas y ventanas en casi todos los barrios. Los dos fallecidos eran hombres nacidos en 1960 y 1973.
Vorónezh, con más de un millón de habitantes, está a unos 500 kilómetros al sur de Moscú. En la vecina región de Bélgorod, fronteriza con Ucrania, el gobernador Alexandr Shuváyev informó de otros dos muertos y 18 heridos por los ataques nocturnos. Del lado ucraniano, la Fuerza Aérea reportó que Rusia lanzó en la misma noche 140 drones y cuatro misiles, con heridos en Zaporiyia, Chernígov e Izium.
El ataque se produce días después de que Moscú aceptara regresar en noviembre a las negociaciones a tres bandas con Ucrania y Estados Unidos, que según el Kremlin se celebrarán en Abu Dabi. Las conversaciones directas estaban congeladas desde comienzos de año, y el viernes ambas partes pactaron un alto el fuego localizado en Oleshky, en la región de Jersón.
«Estamos listos para hablar. Si se trata de un asunto territorial, debe abordarse a nivel de líderes. Los demás temas corresponden a los grupos técnicos.»
Con esa distinción, Kiev busca reservar el control de los territorios ocupados, el punto más espinoso de la guerra, para un encuentro directo entre jefes de Estado.


