El Gobierno alista buques cárcel para nueve jefes de extorsión
La estrategia Remas adaptará embarcaciones fondeadas frente a Cartagena y Buenaventura. La Armada todavía no tiene los buques y juristas advierten que puede chocar con la Constitución.

El Gobierno prepara la Estrategia de Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad, Remas, que consiste en adaptar embarcaciones como centros de reclusión para aislar a los cabecillas que siguen dando órdenes desde la cárcel. La ejecuta el Ministerio de Defensa a través de la Dirección General Marítima, en coordinación con el Inpec.
Los primeros nueve nombres ya están identificados. Entre ellos aparecen Digno Palomino y alias Negro Ober, señalados de manejar la extorsión en la Costa; alias Juanito, en el Meta; alias Marihuano y alias Carnal, en Santander; alias Robincito, en el Magdalena, y alias Cabeza de Hacha, Chucho Rayo y Tinejo, en el Tolima.
Los buques quedarían fondeados en dos puntos: uno en el Caribe, cerca de Cartagena, y otro en el Pacífico, en aguas próximas a Buenaventura. La idea es cortar el contacto de esos reclusos con las estructuras que dirigen en tierra.
Entre el anuncio y la ejecución hay una brecha material. La Armada no dispone hoy de embarcaciones aptas para ese uso: haría falta adaptarlas estructuralmente y destinar recursos adicionales para su defensa. Fuentes del Gobierno hablan de meses.
El obstáculo mayor no es logístico. Varios juristas advierten que recluir personas en alta mar podría interpretarse como una pena cruel e inhumana, prohibida por la Constitución, un reparo que la estrategia tendrá que resolver antes de que el primer buque reciba a alguien.


