Seis museos de arte rechazan el retiro de piezas del Museo Nacional
Los museos de arte moderno de Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cartagena y Tolima, y el Museo Rayo, pidieron a la ministra Paola Holguín garantizar la autonomía de los museos y revisar en público la decisión.

Seis museos de arte del país rechazaron este sábado el retiro de más de 30 piezas de las salas del Museo Nacional, en Bogotá, y pidieron a la ministra de Cultura, Paola Holguín, garantizar la autonomía de los museos y revisar en público las decisiones tomadas.
El pronunciamiento conjunto lo firman el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), el Museo de Arte Moderno de Barranquilla (MAMB), el Museo de Arte Moderno de Cartagena, el Museo Rayo de Roldanillo y el Museo de Arte Moderno del Tolima.
«Ningún gobierno debería decidir qué podemos ver de nuestra historia según sus afinidades políticas.»
Los firmantes aceptan que los guiones de una exposición se revisen, pero sostienen que eso exige investigación, argumentos curatoriales y diálogo con las comunidades, no silenciamientos. «Imponer la unificación de los discursos mediante el silenciamiento de obras, experiencias o comunidades constituye una forma de violencia», advierten, y recuerdan que un museo debe permitir «conocer la complejidad de nuestra historia, incluso aquello que nos incomoda».
Entre las piezas retiradas hay objetos de los movimientos LGBTI y feministas, como una bandera del orgullo donada por Elizabeth Castillo; material de campaña de Bernardo Jaramillo Ossa, asesinado en 1990, y el «balígrafo», hecho con un cartucho de munición, con el que se firmó el Acuerdo de Paz de 2016.
La ministra Holguín ha defendido la medida con el argumento de que el Museo Nacional no puede ser un instrumento de adoctrinamiento político ni de revictimización, y confirmó que el Gobierno evalúa todos los contenidos museológicos. La discusión sigue abierta: al pronunciamiento de los museos se sumaron el comité colombiano del Consejo Internacional de Museos (ICOM) y la Red Latinoamericana de Historia Pública.


