Corte Suprema de EE. UU. frena el plan de Trump contra presos trans
El tribunal negó la petición del Gobierno para suspender el fallo que obliga a las cárceles federales a seguir dando terapia hormonal y otros tratamientos a reclusos transgénero.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este miércoles la petición de emergencia del Gobierno de Donald Trump para aplicar su política de retirar la terapia hormonal y otros tratamientos a los presos transgénero de las cárceles federales. Con la decisión sigue vigente la medida cautelar de un juez federal que bloqueó el plan, y la Oficina Federal de Prisiones deberá seguir dando esa atención mientras continúa el pleito.
La orden fue breve y no explicó sus razones: se limitó a negar la solicitud de suspensión presentada por el procurador general, D. John Sauer. Solo los magistrados Clarence Thomas y Samuel Alito dejaron constancia de que habrían fallado a favor del Gobierno.
La política, derivada de la orden ejecutiva con la que Trump dispuso en enero de 2025 que el Gobierno solo reconoce dos sexos, eliminaba las cirugías de transición, los tratamientos hormonales y adaptaciones como pelucas o maquillaje, y dejaba a los reclusos solo con atención en salud mental. La demanda, respaldada por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), representa a unos 1.000 presos con diagnóstico de disforia de género, de los cuales cerca de 800 reciben terapia hormonal.
El juez de distrito Royce Lamberth bloqueó el plan al concluir que el Gobierno no demostró que el enfoque anterior fuera ineficaz o dañino, y que sus razones parecían «diseñadas precisamente para cumplir con la orden ejecutiva del presidente». En septiembre, la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia rechazó el recurso del Gobierno en una votación de 2 a 1. La Administración había argumentado ante la Corte Suprema que dar esa atención convierte a quienes la reciben en «blancos de ataques» y genera resentimiento entre otros presos.
El fallo contrasta con otras decisiones recientes del mismo tribunal que favorecieron la agenda del Gobierno en este terreno, como el aval de 2025 a las leyes estatales que prohíben la atención de afirmación de género a menores y el de junio pasado a las prohibiciones de que niñas transgénero compitan en deportes escolares. La Oficina de Prisiones ofrece tratamiento hormonal a reclusos con disforia de género desde 1992.


