Dos detenidos por el crimen del tecladista de Camilo Séptimo
Jonathan Meléndez, su esposa embarazada, su hija de tres años y una empleada fueron hallados muertos en el Estado de México. Horas antes él pidió que llamaran a la policía si no contestaba.

La Fiscalía del Estado de México detuvo a dos hombres por el homicidio múltiple de Jonathan «Honas» Meléndez Ochoa, tecladista y fundador de la banda mexicana Camilo Séptimo, y de tres integrantes de su hogar. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó de las capturas de Gerardo «N», señalado de conducir el vehículo en el que llegaron al edificio, y de Diego Sebastián «N», identificado como probable autor material.
El segundo nombre no era desconocido para el músico. Ambos eran socios en una empresa de renta de inmuebles y arrastraban diferencias económicas. Antes de la reunión que tenían prevista, Meléndez habló con un amigo y le pidió que avisara a las autoridades si dejaba de responder: «Si por la noche no contesto, repórtalo a las autoridades», le dijo, según el relato que ese amigo entregó a los investigadores el 1.º de septiembre.
Las cámaras del edificio fijaron el resto de la secuencia. A las 5:24 de la tarde de ese día, Diego «N» fue captado en el ascensor de la torre residencial del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza, subiendo hasta el departamento de la familia. La Fiscalía sitúa los hechos entre las 17:40 y las 19:40.
El hallazgo llegó horas después. La Policía Municipal de Atizapán de Zaragoza reportó a las 11:50 de la noche cuatro personas sin vida dentro del departamento: Meléndez; su esposa Ana Paola, con cuatro meses de embarazo; la hija de ambos, de tres años, y una mujer de 21 años que trabajaba en la vivienda. También murió el perro de la familia. El hijo de seis años del músico sobrevivió escondido.
Con los dos detenidos a disposición de la justicia, la investigación sigue abierta para establecer el móvil y el grado de responsabilidad de cada uno. Una de las líneas principales sostiene que uno de los implicados aprovechó la relación de confianza con las víctimas para entrar al domicilio.


