Emiratos investiga el ataque del copiloto de Flydubai
El copiloto apuñaló al capitán y trató de estrellar el avión con 174 pasajeros. El capitán, herido, abrió la puerta y los pasajeros lo redujeron.

El fiscal general de Emiratos Árabes Unidos, Hamad Saif al Shamsi, abrió una investigación para establecer si el ataque en la cabina del vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv, estuvo ligado a una actividad terrorista y si hubo planificación o instrucciones previas. Emiratos tiene jurisdicción porque el avión está matriculado en ese país.
Lo que inicialmente se describió como un altercado entre los pilotos fue, según el relato de pasajeros y del Gobierno israelí, un intento deliberado de estrellar el avión: el copiloto apuñaló al capitán cuando el aparato se acercaba a Israel, este miércoles, y el Boeing 737 Max 8, con 174 pasajeros a bordo, cayó más de 14.000 pies en cuestión de segundos mientras emitía señales de emergencia y de interferencia ilícita.
El capitán, el indio Smit Machchhar, alcanzó a desbloquear la puerta de la cabina pese a las heridas, y por ella entraron varios pasajeros y tripulantes que redujeron al agresor. Dos pilotos de la aerolínea que viajaban fuera de servicio tomaron los mandos y aterrizaron en Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita. Machchhar fue operado en un hospital de esa ciudad y su estado es estable.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo que el capitán evitó «un desastre como el 11-S» y que el agresor, detenido e interrogado por las autoridades saudíes, probablemente será trasladado a Emiratos. El ministro de Defensa, Israel Katz, habló de un «intento de atentado yihadista»; la aerolínea, en cambio, pidió no especular mientras las autoridades reúnen los hechos.
Mientras avanza la investigación, Flydubai suspendió temporalmente sus vuelos entre Dubái y Tel Aviv, una ruta de unos 70 vuelos semanales que operaba en solitario en los últimos meses, y la aerolínea israelí El Al anunció vuelos especiales para traer de vuelta a los israelíes que quedaron en Dubái. El presidente de Israel, Isaac Herzog, propondrá a cuatro de los pasajeros que entraron en la cabina para la máxima condecoración civil del país.


