Hombres armados matan a siete en un funeral en una iglesia de Jordania
El ataque ocurrió en una iglesia ortodoxa griega de la gobernación de Karak. El rey Abdalá II lo calificó de terrorista y el país decretó tres días de duelo nacional.

Al menos siete personas murieron y decenas resultaron heridas este viernes cuando hombres armados abrieron fuego contra los asistentes a un funeral en una iglesia ortodoxa griega de la aldea de Hamoud, en la gobernación de Karak, unos 180 kilómetros al sur de Amán, la capital de Jordania.
Los atacantes, que llegaron en un vehículo y llevaban el rostro cubierto, dispararon durante varios minutos contra las entre 150 y 200 personas que acompañaban el cortejo dentro y fuera del templo, y luego huyeron. Sobrevivientes relataron que escucharon una explosión al comienzo del ataque; la mayoría de las víctimas tenían entre 50 y 70 años.
Las fuerzas de seguridad lanzaron una persecución para capturar a los responsables, que seguían prófugos al cierre de esta edición. Ningún grupo se había atribuido el ataque, aunque el ministro del Interior, Mazen al Faraya, lo calificó de «terrorista» y sin precedentes, y lo atribuyó a «un grupo de extremistas».
«Toda vida jordana es valiosa, y golpearemos con puño de hierro a quienes se atrevan a amenazar a nuestra nación.»
El primer ministro, Jafar Hassan, atribuyó la masacre a la «ideología terrorista y el extremismo ciego», y el Gobierno decretó tres días de duelo nacional. Líderes de Líbano, Siria, Egipto, Omán e Irak condenaron el ataque, al igual que el secretario general de la ONU, António Guterres.
Los ataques contra la minoría cristiana, de unas 300.000 personas en un país de mayoría musulmana, son excepcionales en Jordania. Karak, sin embargo, ya había sido escenario en 2016 de un asalto del Estado Islámico en su castillo que dejó diez muertos.


