ISA, filial de Ecopetrol, vende 8 % más a septiembre, pero gana menos
La transmisora eléctrica sumó ingresos por $12,4 billones en nueve meses, mientras su utilidad neta bajó a $1,8 billones por el efecto de la revaluación del peso.

Interconexión Eléctrica S. A. (ISA), la filial de transmisión de energía del Grupo Ecopetrol, reportó este miércoles ingresos operacionales por $12,4 billones entre enero y septiembre de 2026, un 8 % más que en el mismo periodo del año pasado. Su utilidad neta, en cambio, bajó 3 %, hasta $1,79 billones.
La compañía atribuyó la caída de la ganancia, sobre todo, al efecto de convertir a pesos los resultados de los países donde opera, en un año en que la moneda colombiana se ha apreciado frente a las de la región. Sin ese efecto cambiario, la utilidad habría crecido 5 %, y los ingresos y el ebitda habrían subido 16 % y 17 %, respectivamente.
El ebitda acumulado llegó a $7,1 billones, también con un alza de 8 %, impulsado por la actualización de los contratos por inflación, una mayor utilidad en la actividad de construcción, la consolidación total de IE Madeira, una línea de transmisión de 2.385 kilómetros en Brasil, y la entrada en operación de nuevos proyectos. Solo entre julio y septiembre, sin embargo, los ingresos cayeron 8 %, a $3,8 billones.
Las inversiones sumaron $5,2 billones en los nueve meses, 19 % más que un año atrás, y $2,1 billones de ellas se ejecutaron en el tercer trimestre. En el mismo lapso, ISA ganó adjudicaciones y cerró transacciones por US$2.708 millones, unos $9,5 billones, entre ellas la adjudicación de la vía Ruta de los Lagos, en Chile.
En Colombia, la empresa puso en operación tres proyectos por US$29,6 millones, entre ellos la modernización de la subestación Betania, en Huila, y la reubicación de equipos en Termoguajira. El retorno sobre el patrimonio cerró septiembre en 13,5 %.
«Estos resultados nos permiten avanzar con confianza. Fortalecemos la compañía con mayor capacidad para capturar oportunidades, anticiparse a las transformaciones de los sectores y mantener el protagonismo en el desarrollo de la infraestructura eléctrica que América Latina necesitará en las próximas décadas.»


