Medellín demuele las pesebreras de Dayro Chica, ligadas al cartel
La Alcaldía tumbó en San Cristóbal la vieja estructura asociada al rejoneador cercano a los Ochoa, que estaba abandonada junto a un colegio y se había convertido en un foco de consumo de drogas.

La Alcaldía de Medellín demolió las antiguas pesebreras de Dayro Chica, en el corregimiento de San Cristóbal, una estructura asociada a la época del Cartel de Medellín que llevaba años abandonada al lado de la Institución Educativa Lusitania.
Con el paso del tiempo, el lugar se había convertido en un foco de inseguridad: allí se concentraban el consumo de drogas, la acumulación de basuras y la ocupación prolongada, con problemas de salubridad que preocupaban a la comunidad educativa vecina. Por eso la administración decidió intervenir el predio, recuperarlo y evitar que vuelva a convertirse en una amenaza para los estudiantes.
«Medellín no le entrega su territorio a la ilegalidad; donde hubo abandono e inseguridad, hoy hay autoridad.»
Las pesebreras llevan el nombre de Dayro Chica, rejoneador y figura del mundo ecuestre que, según investigaciones periodísticas recogidas en el libro «Los jinetes de la cocaína», de Fabio Castillo, empezó como trabajador de la fonda Las Margaritas y terminó ganándose la confianza de los hermanos Ochoa Vásquez, socios del Cartel de Medellín.
La demolición no estuvo acompañada de capturas ni de procesos judiciales: se trató de una intervención de recuperación y control del espacio. La Alcaldía anunció que mantendrá acciones institucionales en San Cristóbal para que el terreno no vuelva a quedar en manos de la ilegalidad.


