Policía dispersa con gases protesta en Madrid por el choque de trenes
Cerca de 500 manifestantes, convocados por grupos de extrema derecha, exigieron frente al Ministerio de Transportes la renuncia del ministro Óscar Puente y de Pedro Sánchez. España empezó este jueves tres días de duelo.

La Policía Nacional de España dispersó en la noche de este miércoles, con gas pimienta, gases lacrimógenos y escopetas de balas de goma, a cerca de 500 manifestantes que se concentraron frente al Ministerio de Transportes, en Madrid, para exigir la renuncia del ministro Óscar Puente y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el choque de trenes que dejó al menos 68 muertos en la provincia de Toledo.
La protesta había sido convocada en redes sociales, sin autoría reconocida, para las 7:00 p. m. y las 8:00 p. m., hora de Madrid, bajo el lema «exigimos que los responsables paguen». Se sumaron Revuelta, una organización ligada en el pasado a Vox, y Solidaridad, el sindicato cercano al partido de Santiago Abascal, que llamó a reunirse en la plaza de Cibeles con la consigna «la corrupción mata».
Hacia las 8:30 p. m. el grupo ya era numeroso y coreaba consignas contra Puente. La tensión creció cuando los manifestantes empujaron el cordón policial y lanzaron bengalas y botellas contra los agentes, que cargaron hacia las 9:30 p. m. Hubo contenedores volcados y una estampida, y en pocos minutos el paseo de la Castellana quedó prácticamente vacío.
«No estábamos haciendo nada y, en un momento dado, nos han empujado de forma violenta y han empezado a decir que nos marcháramos. Cuando han visto que mucha gente no se movía, nos han gaseado.»
El enojo apunta a la explicación que dio el propio Puente: a las 8:30 a. m. del miércoles, hora local, una falla informática apagó el sistema de seguridad en un tramo de 63 kilómetros y detuvo todos los trenes, pero el centro de mando ordenó al AVE de Renfe reanudar la marcha sin restricción de velocidad, y a las 8:53 a. m. alcanzó al tren de Iryo detenido cerca de Urda. El ministro calificó esa orden de «inexplicable» y descartó culpa de los maquinistas; el sindicato CSIF pidió su renuncia y lo acusó de buscar un chivo expiatorio.
El Gobierno decretó tres días de duelo nacional desde este jueves, mientras los equipos de rescate siguen retirando con grúas los restos de los vagones. Es el segundo accidente mortal de alta velocidad del año en España, después del de enero que dejó 46 muertos, y ocurre a cuatro semanas de las elecciones generales anticipadas.


