Los ministros necesitarán permiso de Presidencia para dar entrevistas
Una directiva presidencial obliga a los funcionarios del Ejecutivo a coordinar con la Secretaría de Prensa antes de hablar con medios y les quita a sus cuentas personales el carácter de fuente oficial.

La Presidencia expidió este jueves una directiva que fija cómo se comunicará el Gobierno nacional durante los próximos cuatro años. Está firmada por Abelardo De la Espriella y dirigida a ministros, directores de departamentos administrativos, gerentes y demás representantes legales de las entidades de la rama ejecutiva del orden nacional.
Su primera regla es de canal: las decisiones, los anuncios, las políticas públicas, los programas, los resultados, las cifras y las actuaciones administrativas se divulgarán a través de los canales institucionales de la Presidencia, los ministerios y las demás entidades, que deberán mantenerse actualizados para garantizar «trazabilidad, permanencia, verificación y acceso en condiciones de igualdad».
De ese principio se desprende una consecuencia para las redes de los funcionarios. El texto señala que quienes estén cobijados deben privilegiar los canales institucionales y que sus perfiles personales «no serán un canal primario ni fuente oficial para anunciar decisiones, medidas, políticas, cifras, resultados o información oficial correspondiente a la gestión del Gobierno nacional». La directiva prohíbe además destinar recursos del presupuesto público a financiar cuentas personales distintas de las designadas para la vocería institucional.
Para definir cuáles son esas cuentas designadas, el documento remite al artículo 7 de la Ley 2345 de 2023, que obliga a las entidades a fijarlas en sus manuales de identidad visual y establece que pertenecen al Estado y no pueden quedarse en manos de los funcionarios cuando terminan su periodo.
El punto que más cambia la rutina diaria es el de las entrevistas. Los ministros, directores y representantes de las entidades podrán conceder entrevistas, dar declaraciones o participar en medios «siempre y cuando hayan consultado y coordinado previamente con la Secretaría para las Comunicaciones y Prensa de la Presidencia de la República, o quien haga sus veces». Los equipos de comunicaciones de las entidades quedan obligados a mantener coordinación permanente con esa secretaría.
La directiva reserva un procedimiento aparte para los hechos de mayor impacto. En emergencias, catástrofes, crisis, alteraciones del orden público o anuncios de especial relevancia que involucren a varias entidades a la vez, la Presidencia queda como única instancia que coordina la información, con el fin declarado de «evitar contradicciones, duplicidades, diferencias en cifras, anuncios anticipados o información incompleta».


