El San Juan chocoano suma 105 familias desplazadas por combates
Los combates con drones entre el ELN y el Clan del Golfo en Sipí y Nóvita se cruzan con los estragos del terremoto del 10 de agosto en la misma zona.

La Defensoría del Pueblo documentó una crisis humanitaria en la subregión del San Juan, en el Chocó, donde los combates entre el ELN y el Clan del Golfo dejaron 105 familias desplazadas en Sipí y 652 familias confinadas, cerca de 3.000 personas.
El confinamiento cubre a Barrancón, Charco Hondo y Charco Largo, en Sipí, y a Torrá, Cajón y Santa Bárbara, en Nóvita. Se trata de comunidades que no pueden salir a cultivar, pescar ni moverse por el río sin quedar en medio de los dos grupos.
El detonante más reciente fueron los ataques con drones cargados con explosivos registrados el 23 de agosto en Charco Hondo, que dejaron tres civiles heridos y provocaron la salida de 65 familias hacia Barrancón. Una comisión de la Defensoría verificó los daños dos días después.
Esa violencia cayó sobre un territorio que ya venía golpeado. El 10 de agosto un terremoto de magnitud 7,4 sacudió la zona, dos días después pasó un vendaval y el 14 la declaratoria de calamidad se elevó a urgencia manifiesta. La Alcaldía de Sipí, a cargo de Jairo Antonio Murillo, reportó 165 viviendas destruidas.
El recuento de la Defensoría abarca once comunidades negras con unas 500 familias y siete comunidades indígenas con 420 familias, además de 129 familias afectadas en Medio San Juan. Más de cuarenta familias fueron acogidas el 28 de agosto en un albergue de Istmina.


