Saltar al contenido
NoticiasVeta

jueves, 22 de octubre de 2026

Medellín21 de octubre de 2026Actualizado el 22 de octubre a las 03:15 p. m.

Condenan a dos jóvenes por la desaparición del ingeniero Camilo Peláez

Alias El Cabo y alias Se Lo Juro, menores de edad cuando ocurrió el crimen en San Andrés de Cuerquia en 2022, recibieron cinco años de internamiento. La madre del ingeniero recibió la decisión «con decepción».

CompartirWhatsAppXFacebook
El ingeniero forestal Andrés Camilo Peláez y, en un recuadro, alias Se Lo Juro
Foto: El Colombiano

Una jueza promiscua de familia de Ituango condenó este miércoles a cinco años de internamiento a Brayan Andrei Palacio Arango, alias El Cabo, y a Juan Diego Echavarría Arango, alias Se Lo Juro, por la desaparición forzada agravada del ingeniero forestal Andrés Camilo Peláez Yepes, ocurrida en abril de 2022 en San Andrés de Cuerquia, en el norte de Antioquia.

Son las primeras sentencias del caso, más de cuatro años después de los hechos. Ambos aceptaron cargos y, según la Fiscalía, pertenecían a la banda El Mesa. Como eran menores de edad cuando ocurrió el crimen, la pena se rigió por el sistema de responsabilidad penal para adolescentes, que fija en cinco años el máximo de internamiento. Hoy tienen 21 y 22 años.

Para Claudia Yepes, madre del ingeniero, la decisión sabe a poco. Pidió al Congreso revisar la Ley 1098 de 2006, que regula ese sistema, y dijo esperar que a los demás procesados «los aplaste todo el peso de la justicia».

«Realmente uno recibe esto con decepción, porque finalmente, pues, lo cometieron cuando eran menores de edad, pero muy conscientes de lo que estaban haciendo.»
Claudia Yepes, madre de Andrés Camilo Peláez

Otros tres señalados, alias 300, alias El Paisa y alias Willy, responderán ante la justicia ordinaria y podrían recibir penas más altas porque eran adultos en 2022. La hipótesis de la Fiscalía es que Peláez, de 26 años y contratista de Hidroituango, fue secuestrado en la madrugada del 3 de abril de 2022 para exigir $10 millones; al no recibir el dinero, sus captores lo habrían torturado hasta matarlo.

Sus restos, según las confesiones, fueron enterrados cerca del río San Andrés y años después arrojados al agua, y aún no han sido hallados. En la audiencia de lectura de la sentencia se supo además que el investigador de la Fiscalía a cargo del caso ha recibido amenazas.

Relacionadas