La Contraloría General asume la vigilancia del metro de Bogotá
El control fiscal pasa de la Contraloría Distrital a la General tras detectar un atraso del 52 % en malla vial, 19,24 % en estaciones y 18,58 % en sistemas y equipos.

El contralor general, Jorge Laverde, ordenó trasladar de la Contraloría Distrital a la Contraloría General la vigilancia y el control fiscal de la construcción de la primera línea del metro de Bogotá. La decisión quedó consignada en la resolución 1987 y se apoya en la cofinanciación que la Nación aporta a la obra.
El motivo está en las cifras. A 31 de agosto de 2026 la ejecución general del proyecto llegaba al 82,33 %, frente al 86,79 % programado: 4,46 puntos porcentuales de retraso. Pero el rezago se concentra en tres frentes: un atraso ponderado de 19,24 % en estaciones y accesos, de 18,58 % en sistemas y equipos y de 52,34 % en malla vial y espacio público.
El contralor general explicó la decisión de asumir de forma integral la vigilancia y el control fiscal sobre la primera línea.
Esos tres componentes son los que condicionan el arranque del servicio, y por eso el órgano de control advirtió que mantener el ritmo actual podría comprometer las fechas previstas para las pruebas operacionales y, después, para la entrada en operación comercial. «Son atrasos relevantes, son atrasos importantes que sin duda han despertado la atención del órgano de control», señaló el vicecontralor general, Francisco Chaux, a quien Laverde asignó la coordinación del seguimiento.
Para ese trabajo se creó un grupo interno transitorio especializado, encargado de recopilar y analizar información y de apoyar las decisiones de control fiscal, con el respaldo técnico de la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata. El cronograma oficial mantiene la terminación de la construcción para septiembre de 2027, seguida de unos seis meses de pruebas sin pasajeros, con el servicio comercial previsto para marzo de 2028.


