Italia vive una huelga general y Meloni despliega 500 militares en Milán
Decenas de miles de personas salieron a las calles de Roma, Milán y otras ciudades contra el costo de vida y el gasto en armamento, mientras los portuarios bloquearon Génova y Trieste.

Decenas de miles de personas salieron este viernes a las calles de Italia en una huelga general contra el alto costo de vida y el aumento del gasto militar, mientras el Gobierno de Giorgia Meloni desplegó 500 militares junto a la policía en Milán, donde permanecerán hasta fin de año.
La convocatoria, encabezada por el sindicato de base USB bajo el lema «Paralicemos todo», reunió a trabajadores públicos y privados, estudiantes, pensionados y portuarios. En Roma se esperaba a unas 20.000 personas desde la estación Termini hacia los Foros Imperiales; en Milán confluyeron dos marchas en el Corso Buenos Aires, y en Turín, Bolonia y Nápoles los estudiantes encabezaron las protestas.
En Génova y Trieste los trabajadores portuarios bloquearon los accesos a los muelles con barricadas de llantas y bengalas, y el transporte público funcionó solo de forma parcial durante el día. Los manifestantes se quejan de recortes en salud, educación y servicios, y de salarios que no alcanzan a cubrir el costo de vida.
Las autoridades reforzaron los controles por temor a disturbios como los de mediados de octubre en Milán, cuando grupos encapuchados saquearon tiendas y lanzaron objetos contra la policía. El Gobierno endureció además las sanciones a los vándalos, con responsabilidad económica para los padres de los menores que participen en destrozos.
«El vandalismo y el robo no son protesta, son criminalidad.»
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, admitió que había alertas por la forma en que se estaba movilizando a la gente, pero aseguró que no se trataba de nada distinto a lo que el Gobierno ya ha enfrentado en las últimas semanas.


