El regulador estadounidense investiga el robotaxi de Tesla sin volante
La NHTSA abrió el expediente horas después de que los primeros Cybercab salieran a rodar en Austin. Las normas federales exigen controles manuales que el vehículo no tiene.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos abrió una investigación sobre el Cybercab de Tesla pocas horas después de que las primeras unidades salieran a circular en Austin, Texas. El motivo es que el vehículo carece de controles manuales permanentes —volante, pedales de freno y acelerador, espejos— que la normativa federal de seguridad todavía exige.
Tesla llegó al mercado por la vía de la autocertificación, el procedimiento habitual de los fabricantes tradicionales. Lo que el regulador examinará ahora es precisamente ese proceso: los datos técnicos en los que la compañía se apoyó y hasta qué punto su certificación descansó en dar por inaplicables determinados estándares federales.
El Departamento de Transporte ha propuesto retirar esos requisitos para los vehículos diseñados para conducirse solos, pero la propuesta aún no es norma. Tesla, a diferencia de Zoox, no ha pedido una exención: la empresa de Amazon pasó por una revisión semejante en 2022 y el año pasado obtuvo la primera exención temporal concedida a un vehículo autónomo de fabricación estadounidense. La compañía puede seguir operando mientras dura el examen.
El Cybercab es un eléctrico de dos plazas con puertas que se abren hacia arriba, motor de 219 caballos en el eje delantero y tracción delantera, con un peso aproximado de 1.412 kilogramos. Tesla registró 45 unidades ante el Departamento de Vehículos Motorizados de Texas antes de la presentación en Austin.
El servicio se apoya en una operación que la compañía viene ampliando desde el proyecto piloto que arrancó en Austin en junio de 2025 con vehículos Model Y adaptados. En su informe de resultados de julio, Tesla dijo que su flota acumulaba más de 611.000 kilómetros de conducción sin supervisión en seis ciudades de dos estados, una escala todavía lejana a la de Waymo, que opera en catorce ciudades estadounidenses y reporta más de 354 millones de kilómetros en modo autónomo hasta finales de marzo.


