Putumayo pide frenar el plan piloto de aspersión aérea
La Asamblea Departamental, la OPIAC, juntas de acción comunal y tres representantes a la Cámara piden suspender la prueba, que va del 12 al 17 de septiembre con glufosinato de amonio, y abrir un diálogo.

La Asamblea Departamental de Putumayo, la Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana y juntas de acción comunal de municipios como Orito le pidieron al Gobierno suspender el plan piloto de aspersión aérea sobre cultivos de coca que arranca este sábado en el departamento.
La prueba, autorizada por el Consejo Nacional de Estupefacientes, va del 12 al 17 de septiembre y se hará con glufosinato de amonio en lugar de glifosato. Está limitada a un máximo de siete días y mil hectáreas, bajo condiciones operativas, territoriales y ambientales fijadas por las autoridades.
Quienes piden frenarla reclaman la instalación de una mesa de diálogo con las comunidades y la garantía de consulta previa antes de que salga la primera avioneta. Entre ellos hay tres representantes a la Cámara: Diego Zambrano y Jhon F. Valencia, de la coalición de gobierno, y Miguel Rubio, de la oposición.
El temor de fondo es económico. Los campesinos de Orito y los municipios vecinos advierten que la aspersión alcanzaría también los cultivos lícitos que vienen ampliando —cacao, pimienta, asaí y café— y piden que se priorice la sustitución voluntaria, con inversión en seguridad jurídica sobre la tierra, infraestructura y economías alternativas. Denuncian, además, incumplimientos del Estado en los programas de sustitución.
El piloto fue posible después de que el Gobierno revocara, el 28 de agosto, la resolución que desde 2015 mantenía suspendida la aspersión aérea. Esa revocatoria levantó la prohibición, pero dejó en pie la ruta fijada por la Corte Constitucional: plan de manejo ambiental, consulta previa con las comunidades étnicas afectadas, concepto favorable del Instituto Nacional de Salud y un plan de manejo ambiental específico aprobado para cada núcleo de intervención.


